En la entrevista se explica que
las opciones puestas sobre la mesa, pasar por encima de la ley para mantener en
campaña al candidato Julio Guzmán o hacer que el Jurado Nacional de Elecciones
(JNE) lo excluya, generan demasiada insatisfacción para admitirlas como
soluciones útiles institucionalmente. Se propone una amnistía electoral que
permita que el JNE ordene abrir el Registro de Organizaciones Políticas (ROP)
para regularizar las inscripciones pendientes y salir del impase al menor costo
posible.
Este espacio reúne artículos y entrevistas sobre temas legales e institucionales cuyas ideas espero poder seguir discutiendo.
martes, 1 de marzo de 2016
domingo, 28 de febrero de 2016
Para resolver el impase
Los dos profesores más importantes en temas
constitucionales del medio, Domingo García Belaúnde y César Landa, se han
manifestado en dos entrevistas por separado a favor de subsanar o levantar las
observaciones que pesan aún sobre la agrupación de Guzmán. El profesor Landa ha
defendido un esquema que pondere valores contra normas, como ha hecho el JEE,
pero el profesor García Belaúnde ha notado que flexibilizar las normas en
atención a un derecho regulable como la participación política no es una buena
idea. El profesor García Belaúnde ha regresado a una idea que estaba ya en un
artículo publicado hace más de una semana por Gustavo Gorriti, y que supone no
exigir el cumplimiento de requisitos que desde cierto punto de vista parecen excesivos.
Pero Federico Salazar ha dejado en claro ya en dos entregas en su columna en El
Comercio que no tiene nada de excesivo exigir que las agrupaciones políticas y
sus órganos internos estén adecuadamente inscritos antes de proceder, de modo
que la idea de "pasar por alto" el registro parece poco convincente.
La cuestión sigue dando vueltas y creo que ha
adquirido ya el carácter de un dilema erosivo institucionalmente. Si manejamos
este asunto limitándonos a hacer ejercicios de fuerza entre quienes están a
favor y quienes están en contra de mantener en carrera la candidatura de Guzmán
en estas condiciones (oposición que no necesariamente coincide con la simpatía
u oposición a lo que él representa políticamente) entonces el resultado será
inevitablemente insatisfactorio para grupos importantes de electores. Quienes
quieren que siga en carrera se sentirán legítimamente defraudados si el JNE
interviene y lo excluye. Quienes por el contrario demandamos el respeto a la
ley vigente sin excepciones nos sentiremos igualmente defraudados en caso
contrario.
En lo personal creo que este impasse es
suficientemente importante para hacer un ejercicio de ponderación, pero no
entre el derecho abstracto a la participación y las normas vigentes, sino entre
la necesidad de mantener este desacuerdo y la posibilidad de resolverlo
creativamente.
¿Qué claves tenemos? En términos legales el
Registro de Organizaciones Políticas existe y no podemos derogarlo ni
desfigurarlo por un caso. Las observaciones a los estatutos, al Consejo
Ejecutivo y al Tribunal de Todos por el Perú han sido ratificadas por el JNE,
de modo que Todos por el Perú no tiene sus inscripciones completas ante el
Registro. El JEE ha declarado que los documentos internos de Todos por el Perú,
en tanto no observados al interior de la agrupación, pueden ser usados para
admitir la inscripción de la candidatura de Guzmán. Pero esto no tiene porque
significar que la agrupación de Guzmán haya sido exonerada de resolver el
problema de las observaciones del Registro.
Si vemos las cosas con cuidado la verdadera llave
del impase no está en las observaciones ratificadas por el JNE, sino en la
imposibilidad de levantarlas en forma que genera una norma que sí es
absolutamente reglamentaria. Esa norma es la que establece el plazo para hacer
anotaciones en el Registro. El plazo cerró con la inscripción de candidaturas.
Pero esta norma es absolutamente formal y por ende, menos resistente que las
demás que están en juego.
Si queremos resolver el impasse dentro de un marco
legalmente aceptable, entonces pidamos al JNE una amnistía electoral que reabra
el Registro para que Todos por el Perú y cualquier agrupación que tenga
problemas semejantes, y haya inscrito sus candidaturas a tiempo, pueda resolver
las observaciones que queden pendientes. Si Todos por el Perú logra hacerlo,
entonces el asunto estará definitivamente resuelto y el único precio que
habremos pagado será el de una amnistía para regularizar observaciones.
Hay una razón que habilita esta amnistía: cuando el
JNE confirmó las observaciones del Registro, la posibilidad de hacer nuevas
anotaciones estaba cerrada por el plazo. Imposible admitir que un tribunal
confirme observaciones que no pueden ser reparadas por una cuestión así de
forma ¿Verdad?
Si vamos a conceder excepciones concedámoslas al
menor costo posible y en un marco legalmente aceptable.
Publicado en mi Facebook el 28 de febrero del 2016
jueves, 25 de febrero de 2016
Caso Guzmán: Sobre el fallo del JEE del 24 de febrero
Creo que el fallo del 24 de febrero contiene un
golpe de timón difícil de explicar en el JEE, aunque también debo decir que el
texto es interesante. El JEE dice en este fallo que la participación de Guzmán
en las elecciones debe prevalecer sobre los defectos de su elección interna.
Pero dice además que la existencia de Todos por el Perú como agrupación
política es suficiente para habilitar su candidatura. Entonces en este fallo
las observaciones que el Registro de Organizaciones Políticas hizo a la
inscripción del estatuto, de su Consejo Ejecutivo y de su Tribunal son
irrelevantes. Basta el registro de la agrupación. Bien, pero si es así, ¿por
qué suspendió antes el procedimiento de inscripción de la candidatura hasta que
se resuelva el caso sobre las observaciones?
Las suspensiones vinculan a los Tribunal; fijan un
punto controvertido que luego debe considerarse al fallar. Si es un juicio
sobre bigamia, suspendo el proceso hasta que se decida si el primer matrimonio
es nulo, no puedo luego declarar que el resultado del primer juicio es
irrelevante. Además el fallo del 24 supone que las observaciones del Registro
no surten efecto alguno. Entonces, si las observaciones del Registro no surten
efectos ¿Para qué existen?
Bajo el último fallo del JEE, el Registro es uno
distinto al establecido en la Ley. Es uno que se limita a recibir los
documentos que las agrupaciones políticas le envían y probablemente a emitir
constancias sobre su contenido. La idea me suena bien y en lo personal me
gustaría que el Registro sea solo eso, pero ese no es el Registro que aparece
en la ley, de manera que el JEE, más allá de cualquier preferencia personal,
acaba de modificar la ley de manera indirecta. Y no tiene competencias para
hacerlo.
Si se trata de prevalencia, prefiero la vigencia de
la ley.
Ahora habrá que esperar a ver si se presentan
tachas. Y si se presentan habrá que esperar un nuevo fallo del JNE sobre el
caso Guzmán.
lunes, 22 de febrero de 2016
Los puentes mal armados terminan por caer
LA CANDIDATURA DE JULIO GUZMÁN
Los
puentes mal armados terminan por caer
Por
César Azabache Caracciolo
Había prometido a mis consejeros no hacer
comentarios sobre estas elecciones. En medio de la frivolidad del proceso, las
cuestiones legales parecían destinadas a servir de simples coartadas para
ataques personales. Sin embargo, el Caso Julio Guzmán ha roto el circuito de
frivolidad que se instaló al inicio de la campaña. Se ha convertido en una
referencia imprescindible para establecer de qué manera estamos tratando las
cuestiones relacionadas con la ley y los límites del comportamiento electoral.
Dice mucho que un candidato joven y académicamente
sólido como Guzmán haya sido incapaz de organizar un equipo lo suficientemente
hábil como para evitar errores de novato. Pero, bueno, los errores son siempre
posibles. La cuestión real no está entonces en que ocurran, sino en resolverlos
sin crear segundos errores.
En el caso, el Registro de Organizaciones Políticas
(ROP) objetó los estatutos, el cambio de símbolo y la conformación del Consejo
Ejecutivo y del Tribunal Electoral de la agrupación de Guzmán, que (no puedo
entender por qué) pretendió poco menos que reinventarse en diciembre, en
condiciones absolutamente precarias.
El Jurado le ha dado la razón al ROP, de modo que
Guzmán tiene hoy a media organización desbaratada. Guzmán insiste en minimizar el
problema y quienes lo secundan sostienen que es cuestión de meros formulismos.
Pero este sistema electoral nuestro, tan permisivo que tenemos 17 agrupaciones
en carrera, pone apenas dos requisitos de fondo para permitir una candidatura:
tener una agrupación de respaldo y alguna forma de elección interna.
Guzmán no cumple uno de estos dos requisitos. En un
artículo publicado ayer (“Ir a votar sin DNI“, de Federico Salazar), se explica
que Guzmán pretende un privilegio personal, una excepción inconcebible.
Entonces, lo que debemos decidir como comunidad es si queremos dejar que
proceda en estas condiciones o no.
La cuestión, como puede verse, no tiene que ver con
el indiscutible derecho de toda persona a elegir y ser elegido. Tiene que ver
con la seriedad o superficialidad con que tomamos las leyes electorales y tiene
que ver con la importancia, poca o mucha, que queremos asignar a la necesidad
de tener al menos algún tipo de agrupación mínima que respalde cada
candidatura.
Guzmán ha demostrado ser un excelente candidato,
pero no tiene una agrupación en forma o completa que lo respalde. En estas
condiciones, para mantenerse en campaña, Guzmán necesita que la justicia
electoral haga algo semejante a modificar el papel del ROP en el proceso, a
mitad de elecciones y al menos en su favor.
En lo personal, puede gustarme o no que exista algo
como el ROP, pero si existe, no podemos dejar de usarlo a favor de un solo
candidato. Creo que quienes respaldan la tesis de Guzmán no perciben que están
pidiendo algo tan drástico como derogar la ley que la agrupación de Guzmán no
pudo cumplir para dejar que él postule.
El juego político constituye un espacio en el que
la expresión del respeto a los límites resulta especialmente importante.
Estamos discutiendo quién será el próximo presidente.
Creo que es una pésima señal que estemos
promoviendo que se mantenga en competencia alguien que por desgracia necesita
acomodar las normas a una situación que contribuyó, de una manera u otra, a
provocar.
Pido excusas a mis consejeros, pero esto no se
refiere a elecciones. Se refiere a nuestra idea sobre la vigencia de la ley.
Publicado en El Comercio el lunes 22 de febrero del 2016
martes, 26 de enero de 2016
Entrevista en la Hora N sobre seguridad ciudadana
Ayer me entrevistó en canal N, Jaime de Althaus en su programa La Hora N para hablar sobre los juzgados de flagrancia y la aplicación de penas severas.
Creo que este proceso se debe respaldar, aunque implica discutir correcciones. Ahora que se instale el nuevo Congreso, se debe revisar las condenas para hacerlas más razonables y evaluar la necesidad de crear centros temporales de reclusión.
lunes, 25 de enero de 2016
Los nuevos detenidos
JUICIOS INMEDIATOS
Los
nuevos detenidos
Por
César Azabache Caracciolo
Hace un par de meses hemos comenzado a llevar a
juicio, de inmediato, a quienes son detenidos en flagrancia. El presidente del
Poder Judicial ha confirmado que en los últimos dos meses más de 430 personas
han ingresado a prisión bajo las nuevas reglas.
Hace un año el ministro del Interior, José Luis
Pérez Guadalupe, protestaba porque el 95% de personas detenidas en flagrancia
habían sido liberadas por las autoridades. Los cambios introducidos en el
procedimiento judicial parecen dirigidos a modificar esa tendencia.
Sin embargo, antes de los cambios, cada mes
ingresaban a las cárceles aproximadamente 350 personas. Con ese promedio, la
capacidad de albergue de las cárceles ya estaba desbordada por encima del 100%
(en promedio, más de 67 mil internos en penales diseñados para 31 mil
personas).
Aumentar en 200 los ingresos mensuales a cárceles
parece imposible, pero establecer seguridad en el país requiere un uso
intensivo de las prisiones. La principal señal de vigencia de la ley consiste
en que quienes cometen delitos vayan a prisión lo antes posible.
Entonces, la solución no estriba en ajustar la
dimensión del sistema para que coincida con la capacidad de albergue de las
prisiones, sino en expandirlas para que puedan corresponder a nuestras
necesidades. Y nuestras necesidades parecen requerir que reforcemos con
urgencia la inversión pública en centros de detención, al menos temporales,
pequeños, municipales y de bajo costo.
Por supuesto, hay otras alternativas que combinar
en este proceso. El sector Justicia tiene en carpeta un proyecto destinado a
introducir en nuestro medio grilletes electrónicos.
Muchos expertos en nuestro medio creen que los
grilletes podrían servir para despoblar las prisiones. Al contrario, pienso que
dadas las condiciones del sistema, los grilletes no reducirán el número de
personas recluidas.
Reforzarán la vigilancia sobre quienes no tienen
por qué ser llevados a la cárcel. Esto es distinto. Los grilletes incrementarán
los márgenes de vigilancia sobre las personas que deben ser conducidas a
juicio, lo que por cierto ayuda.
Estamos en un innegable momento de expansión del
sistema legal, entendido en sentido fuerte, y toda alternativa suma en el
arsenal de herramientas que necesitamos para equilibrar el sistema.
Paralelamente, deben revisarse las reglas sobre
condenas. Hace 25 años el Parlamento se dedica a aprobar reformas que han
incrementado las penas del código cada vez que se produce una alarma social
relacionada con asuntos de violencia o corrupción.
Por cierto, incrementar las penas funciona
relativamente bien si se trata de conseguir algo de atención en los medios en
contextos en los que las reglas no serán usadas nunca o lo serán de manera
imperceptible. No obstante, cuando se apunta a emplear condenas de manera intensa
y efectiva, no puede dejarse de atender a las consecuencias que se producirán.
El caso de la señora Silvana Buscaglia, condenada a
seis años de prisión por forcejear con un agente de policía que la intervino,
evidencia hasta qué punto la cuestión sobre los castigos deja de ser un juego
simbólico gratuito cuando tenemos que hacernos cargo de sus consecuencias.
Si usaremos las condenas penales para castigar y
contener delitos, entonces tenemos que contar con márgenes de pena razonables y
correctamente ponderados. Esto significa que, además de construir prisiones
adecuadas para estos casos, debemos revisar las leyes penales con urgencia.
Publicado en El Comercio el lunes 25 de enero del 2016
lunes, 28 de diciembre de 2015
Al margen de las elecciones
RESOLVER LOS PROBLEMAS PRIORITARIOS
Al
margen de las elecciones
Por
César Azabache Caracciolo
Pese al modo en que se ha hecho frívola nuestra
política, mantenemos en economía una relación de acuerdos básicos que se han
sostenido como fundamento de la actividad pública durante prácticamente 25
años.
Estos acuerdos han soportado embates tan dramáticos
como el de la transición de fines del 2000-2001 y la retracción de la inversión
pública y privada de estos últimos años. Problemas al margen, y salvando
diferencias, la agenda de asuntos pendientes, la relación de expertos a
consultar y la lista de medidas posibles está clara entre nosotros y trasciende
las preferencias de partidos y grupos.
De hecho, las muestras de frivolidad que han
abundado desde que se presentaron las planchas presidenciales han mantenido
prácticamente intactos estos fundamentos. Y si funciona en economía, no tendría
por qué no funcionar en otros ámbitos igualmente importantes para la
estabilización del sistema institucional.
El primer asunto en la lista de temas que deberían
replicar la intensidad de estos acuerdos es, desde mi punto de vista, la
seguridad ciudadana. Aunque el tema haya llegado tarde a nuestra agenda
colectiva, los debates desarrollados en estos últimos años han formado ya el
embrión de una política mínima común basada en la atención al ciudadano.
También en la articulación de los cuerpos
municipales de serenazgo, la profesionalización de la policía y el uso
efectivo, oportuno y visible de los castigos penales en toda clase de delitos,
especialmente en aquellos que afectan a las personas en su vida cotidiana, el
robo y las formas de violencia urbana.
En esta área, más allá de cualquier ajuste
necesario, el uso intensivo de procedimientos rápidos en casos de agresiones a
policías, del que todos hemos sido testigos en estos días, debe marcar un punto
de no retorno al que deberá seguir un debate amplio y no necesariamente
electoral sobre la necesidad de municipalizar los tribunales y el sistema de
castigo de delitos.
La instauración de fiscalías de ámbito municipal es
un gran paso en esta dirección. Hay todavía problemas operativos por resolver,
especialmente relacionados con el incremento de la inversión pública que
requiere este sector. Sin embargo, las ideas básicas parecen estar ya puestas
sobre la mesa.
Se trata, en adelante, de sostener el proceso
independientemente de las elecciones y de la identidad individual de la
agrupación que quede a cargo del gobierno.
Muy cerca de la seguridad ciudadana están la
corrupción, el lavado de activos y el tráfico de predios, en que las soluciones
dependen de duplicar los procedimientos que ya emplea la policía de narcóticos
y terminar de entender que enfrentar con eficiencia estos delitos supone elevar
la tasa de intervenciones policiales en flagrancia.
Asimismo en el momento en que se pagan los
sobornos, en el que se entregan fondos de origen incierto para ser lavados y
cuando se compra y vende tierras invadidas. El éxito de la persecución en estos
casos se obtiene interviniendo en cada caso en tiempo real. Eso exige concentrarnos
en el financiamiento de complejas investigaciones policiales y fiscales.
Podemos adoptar acuerdos básicos en todas estas
materias y exigir su cumplimiento a quien gane las elecciones. Por cierto,
generar políticas públicas desde fuera de la escena oficial no es lo óptimo,
pero debemos comenzar por alguna parte.
Libertad para los presos políticos en Venezuela.
Publicado en El Comercio el lunes 28 de diciembre del 2015
lunes, 23 de noviembre de 2015
Los electores
EL ESCÁNDALO EN EL CONSEJO NACIONAL DE LA
MAGISTRATURA
Los
electores
Por
César Azabache Caracciolo
Hace algunos días registramos un escándalo de
proporciones mayores en el Consejo Nacional de la Magistratura (CNM), pero temo
que no hemos tomado el asunto en su exacta dimensión. El presidente del cuerpo
que elige a nuestros jueces y fiscales, Pablo Talavera Elguera, uno de los
magistrados de mejor trayectoria en nuestro medio, renunció. Y no lo hizo por
razones personales.
Renunció después de que el pleno del consejo
decidió, sobre bases deleznables, perdonarle la vida al señor Alfredo Quispe
Pariona, elegido representante ante el CNM por los colegios profesionales.
Quispe Pariona debe enfrentar una investigación por corrupción en la
Universidad Inca Garcilaso de la Vega.
Parece sencillo entender que en esas condiciones,
sea inocente o culpable, no puede actuar como elector de magistrados. Quispe
Pariona debió renunciar por su propia iniciativa, pero en lugar de hacerlo
defendió el cargo y el pleno acordó respaldarlo. Talavera Elguera se apartó por
esto. Para neutralizar las consecuencias de su renuncia, el CNM revisó su
decisión y vacó a quien en realidad nunca debió postular al cargo.
Hay casos que admiten una disculpa para volver las
cosas al equilibrio. Hay otros en los que un despropósito evidencia la
inhabilidad de una persona o de un colectivo entero para cumplir una función
encomendada. El Caso Quispe Pariona pertenece al segundo grupo, de manera que,
ocurridas ya las cosas, la única solución posible supone recomponer al CNM por
completo.
Entiendo que José Rogelio Gonzales, llamado a
reemplazar a Talavera Elguera, ha renunciado al cargo como expresión de su
molestia con esta situación. Creo que la Junta de Fiscales Supremos deberá
secundarlo y promover la renuncia de sus propios representantes al CNM. Si esto
ocurre, el CNM quedaría reducido a cuatro miembros y no podría tomar decisiones
hasta que sea reorganizado. Así, la crisis justifica una intervención urgente
como esta.
Comprendo que cueste entender la complejidad del
asunto. El CNM no es, como el Tribunal Constitucional o la Defensoría del
Pueblo, una entidad cuyas competencias o funciones sean fácilmente
comprensibles por los ciudadanos.
Lo instauramos como un cuerpo de electores a
quienes entregamos la designación de jueces y fiscales de la República, pero no
hemos logrado que la comunidad se comprometa activamente en este proceso. En
consecuencia, la actividad del CNM se mantiene casi invisible a los ojos de los
ciudadanos. Y la invisibilidad es el mejor ambiente para la corrupción de las
autoridades públicas de todo tipo.
No es sencillo elegir a las autoridades que deben
resolver nuestras controversias. Necesitamos jueces y fiscales a quienes
podamos reconocer como autoridades morales independientes, magistrados que no
ingresen a sus cargos hipotecados por ningún compromiso adquirido en el proceso
que les designa.
Para ello, necesitamos un colectivo de electores
que llegue al CNM por el honor que representa el cargo, personalidades
intachables, fuertes moralmente, de cuyo origen e intenciones no tengamos
dudas. No me corresponde juzgar al señor Quispe Pariona, pero una persona
sujeta a investigación no puede ser elector de magistrados.
Si el pleno no ha podido entender esto, entonces
debemos cambiarlo. Hay que advertir, de paso, que estamos descuidando –y no
debemos hacerlo– uno de los procesos de designación de autoridades públicas más
importantes de nuestro medio.
Publicado en el diario El Comercio el lunes 23 de noviembre del 2015
viernes, 20 de noviembre de 2015
Entrevista en Buenos Días Perú sobre la pericia grafotécnica a Nadine Heredia
Hoy la primera dama, Nadine Heredia, llegaba al Ministerio Público para rendir la prueba grafotécnica y saber si las agendas del reportaje del programa "Panorama" eran suyas o no, aunque la semana pasada, ella declaró que sí eran sus agendas.
"Este caso no depende de las tomas de firmas actuales de la señora Heredia. El caso tiene como tema más importante, el modo en que se manejaron los fondos del partido que ahora ella dirige y la evidencia con la que en realidad se organiza un caso de ese tipo, es la evidencia bancaria, no las agendas. Este no es el caso de las tarjetas de crédito ni nada parecido", indicó Azabache, remarcando que el objeto de las investigaciones es establecer si se entrometió dinero negro o no en los fondos.
Sobre la importancia que tiene para el caso el hecho que Nadine Heredia haya declarado que esas sí son sus agendas, Azabache dijo que "las investigaciones penales no depende de los investigados o de lo que la defensa hace o no hace; no se acaba cuando se reconocen los hechos. Si el fiscal o los peritos pensaran que hay más de un puño gráfico en esa agenda, entonces el peritaje termina cuando se establezca cual de las anotaciones corresponde a cada persona que haya manipulado esa agenda".
Ante el cuestionamiento sobre la si las agendas podrían ser declaradas ilegales al haber sido robadas del domicilio de Nadine Heredia, tomando en cuenta lo que ha sucedido con otros casos, Azabache señaló que "no es lo mismo tener como evidencia documentos que ya están escritos por alguien, como tener como evidencia el resultado de escuchas ilegales de teléfonos. No aplica el Caso Petroaudios porque es de escuchas ilegales de teléfonos", indicando que el caso que aplica es el Caso Trinidad Becerra, que es el caso en el que llegaron en poder de la fiscalía las maletas de Montesinos que habían sido previamente robadas por Alberto Fujimori.
"¿Qué dijo la Corte Suprema en ese caso? Lo que dijo fue: cuando la evidencia preexiste, el hecho que lo que la haya robado un sospechoso de cometer delitos antes de que llegue a las manos de la fiscalía, es completamente irrelevante porque la fiscalía no se contamina por comportamientos de terceros que no están vinculados a poderes públicos", agregó Azabache.
"Si bien Las agendas pasaron de una mano a otra, no impide usarlas en absoluto", finalizó Azabache.
viernes, 6 de noviembre de 2015
Entrevista en No Hay Derecho sobre el Caso Nadine Heredia
La mañana de hoy, el Dr. César Azabache fue entrevistado por el programa “No Hay Derecho” de Ideele Radio sobre las diversas investigaciones a Nadine Heredia, indicando que es bien difícil que la Fiscalía logre probar un caso de lavado de activos.
Sobre la primera dama, Azabache señaló que “tiene las de ganar en la medida que tenga la habilidad de dar la vuelta al timón y producir un corte lo más pronto posible a ambos casos (lo de sus cuentas y financiamiento del Partido Nacionalista) porque ambos casos están entrampados por la reacción del otro”.
Azabache consideró que ha habido un exceso de soberbia respecto a la forma en cómo la primera dama ha enfrentado sus procesos, al querer bloquear las investigaciones en su contra.
“Tengo toda esta actitud se puede explicar, creo que ese abordaje en general solo puede caracterizarse como un exceso de soberbia. Hay un matiz muy arrogante de litigación que consiste en asumir que el bloqueo es una táctica. El bloqueo es el esquema que se abordó el caso de derechos humanos en los 80, pero exige una situación institucional muy desequilibrada y un sujeto político absolutamente empoderado”, agregó.
Azabache sostuvo que solo dos investigaciones le resultan viables
“Si vemos esto en abstracto yo solo veo dos casos, no importa cuál es el número de investigaciones, uno me parece más razonable que revisar desde el punto de una posible omisión, que es declaración de ingresos, y que junta los reportes de banco del 2006, los consumos cargados a la tarjeta de la señora Calderón. Algunas de las páginas de la agenda que se refieren a consumos personales y no descomunales de dinero”, sostuvo.
Sobre el Tribunal Constitucional, indicó que está fijando señales institucionales claras, al comentar la decisión que tomó sobre el Caso Nadine Heredia y sobre el Caso de Alejandro Toledo.
Sobre el Tribunal Constitucional, indicó que está fijando señales institucionales claras, al comentar la decisión que tomó sobre el Caso Nadine Heredia y sobre el Caso de Alejandro Toledo.
La entrevista, a continuación:
martes, 3 de noviembre de 2015
Entrevista en Redes y Poder sobre las investigaciones a Nadine Heredia
La noche del lunes 2 de noviembre, el doctor César Azabache fue entrevistado por en el programa Redes y Poder de Willax TV, conducido por Alfonso Baella Herrera, sobre las investigaciones fiscales a la primera dama Nadine Heredia: lavado de activos, fallecimiento de Fasabi, usurpación de funciones, etc., en total ocho investigaciones en la fiscalía y dos más en el Congreso.
Azabache indicó que una investigación fiscal es una investigación preliminar o preparatoria, en donde se organizan hechos o evidencias, a partir del cual se construye un caso definitivo o final. Para Azabache, los ingresos bancarios de los años 2006-2009 correspondería a ingresos no declarados a la Sunat.
Para Azabache, hay un caso legal que merece ser investigado, sugiere que Nadine Heredia debe regularizar sus posibles ingresos no declarados para afrontar la investigación fiscal y señala que la investigación durará un año por lo menos.
lunes, 26 de octubre de 2015
Para caminar derecho...
LAS DONACIONES PERCIBIDAS EN LA CAMPAÑA
PRESIDENCIAL ANTERIOR
Para
caminar derecho...
Por
César Azabache Caracciolo
El Caso Nadine Heredia puede aún tener un desenlace
más sencillo o menos tortuoso que el que ahora se insinúa para él.
He insistido en afirmar que, al menos hasta ahora,
los registros bancarios de la señora Heredia y sus gastos de consumo
corresponden con mayor claridad a un caso sobre ingresos no declarados (fraudes
al sistema electoral y posiblemente al fisco) que a un caso sobre lavado de
activos. Pero su insistencia en eludir las investigaciones ha convertido el
caso en el fundamento de una crisis política que debió y pudo evitarse a
tiempo.
A estas alturas, la única manera que encuentro de
devolverle el equilibrio a las cosas pasa por el difícil expediente de apartar
a la señora Heredia de toda actividad política y sincerar su línea de discurso.
Aunque parece no tener ninguna intención de hacerlo, si la señora Heredia
renunciara al partido que preside y anunciara que se abstendrá en adelante de
ejercer los privilegios que le otorga ser la primera dama (que eso se llame
renuncia o no es solo cuestión de palabras), su defensa podría reorganizarse
sin interferencias de ningún tipo y con mayor espacio para estabilizar las
consecuencias que un caso como este produce. La persistencia en la ilusión
conduce a una investigación larga y tortuosa que aún puede evitarse.
Puede parecer demasiado, pero un caso
constitucional como el que se acaba de perder, una vicepresidenta, dos
ministros de Justicia y dos procuradores son un costo demasiado alto para no
notar que se requiere un golpe de timón con absoluta urgencia.
Una nueva administración del nacionalismo podría
iniciar la campaña reconociendo el enorme desorden que parecen mostrar las
cuentas de donaciones percibidas en la campaña anterior. Podría aceptar que la
Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) revise el material que ahora
tiene la fiscalía en relación con el Caso Nadine Heredia e imponga las multas
que correspondan por no haber revelado con transparencia el verdadero origen de
los fondos recaudados.
Fuera del centro de la escena política, la señora
Heredia podría regularizar los impuestos por ingresos no declarados como lo
haría cualquier otro ciudadano. Alguna responsabilidad habrá que asumir por
haber mentido en estas materias a la administración electoral y tributaria.
Pero una línea de discurso honesta y un final rápido resultaría infinitamente
mejor para todos que una investigación inacabable destinada a establecer si
entre los donantes del nacionalismo se colaron o no traficantes de drogas,
tierras, oro, dinero o personas.
Si no se está escondiendo un monstruo dentro del
clóset que nadie quiere abrir, entonces el caso requiere un abordaje basado en
el sinceramiento de sus personajes y una pronta conclusión. El silencio de Ilán
Heredia sugiere que no existe explicación para el origen de los más de S/.7
millones que parece haber inyectado al nacionalismo desde sus propias cuentas.
La ausencia de un peritaje claro y concluyente
promovido por la propia señora Heredia sugiere que no hay nada más que decir
sobre la autoría de las agendas. Entonces, las cartas están echadas. Pero no
contienen, no hasta ahora y esperamos que nunca contengan, vestigios de
relación con traficantes. Las evidencias se mantienen en el marco de un caso de
fraudes comunes. Confiemos en que no haya más.
Demos a los personajes el beneficio de la duda,
solo en tanto no haya más hallazgos por valorar.
Publicado en el diario El Comercio el lunes 26 de octubre del 2015
miércoles, 21 de octubre de 2015
Entrevista en La Hora N sobre la procuradora Julia Príncipe
La noche del martes 20 de octubre, el doctor César Azabache fue entrevistado por Jaime de Althaus en el programa La Hora N sobre el sorpresivo cese de funciones de la procuradora de Lavado de Activos Julia Príncipe y sobre la primera dama Nadine Heredia.
Azabache indicó que Julia Príncipe fue cesada por un falso caso de infracciones administrativas.
En la entrevista, Azabache señaló que no debe usarse la Procuraduría para atacar al gobierno anterior.
Azabache indicó que Julia Príncipe fue cesada por un falso caso de infracciones administrativas.
En la entrevista, Azabache señaló que no debe usarse la Procuraduría para atacar al gobierno anterior.
"Es innegable que hay dos personas en el equipo de defensa del Estado que son referentes de lo que deben hacer estas oficinas. Una es la doctora Príncipe y la otra es la doctora Medina”, indicó Azabache, quien explicó que las Procuradurías representan un canal de comunicación pública sobre casos emblemáticos.
"Por su propio bien, ella (Nadine Heredia) debería dar un paso al costado de los cargos públicos o designaciones que tiene y concentrase en un caso legal que debe tomarse en serio", señaló Azabache sobre los problemas legales que tiene la primera dama.
"Por su propio bien, ella (Nadine Heredia) debería dar un paso al costado de los cargos públicos o designaciones que tiene y concentrase en un caso legal que debe tomarse en serio", señaló Azabache sobre los problemas legales que tiene la primera dama.
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