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jueves, 21 de noviembre de 2019

Entrevista para la República

Publicado en la República el 21 de noviembre de 2019.


¿Cómo evalúa la revelación de la entrega de fondos de Dionisio Romero y Vito Rodríguez a Keiko Fujimori?
Siempre se ha dicho que hay ciertos comportamientos, irregulares o ilícitos, que las comunidades toleran por ciclos de tiempo, pero esas curvas de tolerancia se mueven. El sistema ahora criminaliza las captaciones de fondos irregulares y eso es importante, porque disponer de dinero de esa forma durante las campañas supone privatizar la política.

¿Qué entiende usted por privatizar la política?
Comprar a un candidato. Sea lo que sea que imaginen las personas que han hecho estas cosas, en los hechos fidelizan a un político a su favor.

Claro, si yo le obsequio cuatro millones a uno que puede ser presidente…
Me va a contestar el teléfono, ¿cierto? De otro lado, hay que sincerar las razones por las que se interviene en política. Si la Fiscalía sigue avanzando y establece que esto está relacionado con la formación de fortunas personales no declaradas para fines tributarios, entonces tenemos que la vida política sería casi un trabajo para generar ahorros clandestinos.

El negocio no es tanto ser presidente, sino candidato.
Así es, y eso podría explicar por qué tenemos 20 listas, la mayoría sin ninguna posibilidad de éxito. O podría explicar por qué nuestros membretes políticos, no voy a decir partidos, se parecen a las etiquetas de licencias para circular por la Carretera Central.

Romero y Rodríguez ¿han cometido delito?
Lo que hay que resaltar es que, si lo hubieran hecho ahora, sí lo habrían cometido. Esto es delictivo, lo que pasa es que debió serlo siempre y no lo era. No hay que celebrar que no haya habido una ley aplicable…

Es para lamentarlo.
De acuerdo. Y lo que hay que demandar es un reconocimiento del hecho, en el que se le pida perdón a la colectividad.

¿Qué le pareció la carta de Romero?
Una reivindicación innecesaria. Yo encuentro que más sentido ético tenía pedir perdón, reconocer que esto no debió hacerse y dar un paso al costado de la corporación que se dirige. Cada quien tiene derecho a sus preferencias políticas, pero ¿se justifica regalarle tres millones y medio de dólares a una candidata porque soy ‘antichavista’? ¡A alguien que nunca ganó! Encima, soy el que maneja los intereses de una comunidad que me entrega su dinero en ahorros y en inversiones. ¿Qué sentido tiene eso?

En la práctica, agarró tres millones 600 mil dólares y los arrojó por el desagüe.
Y declaró, además, que el dinero es de sus corporaciones, no de su fortuna personal. El sistema legal no protege a las inversiones privadas y a las corporaciones para que estas toleren patrones de influencia ilegal sobre el sistema político.

Los fondos que recibió Fujimori fueron en calidad de candidata presidencial, pero a la vez era congresista en licencia. ¿Eso cómo afecta el caso?
En la narración de los implicados, los fondos se entregaron para la campaña, pero a alguien que ostentaba un cargo público. En el caso de Susana Villarán, la campaña de la revocatoria se financió mientras era alcaldesa. En este caso, Fujimori era congresista y eso da una connotación de soborno posible, que la Fiscalía tendrá que aclarar y establecer.
Y si hay un sobornado, hay un sobornador.

Ese es el problema. Si esto es un soborno, el caso ya no está en la línea de “esto no era delito”. Si Fujimori era funcionaria cuando recibió el dinero, y con Villarán ya se estableció que eso es un soborno, la discusión se pone más seria. La Fiscalía y la misma defensa de Romero tienen que mostrarnos su posición. En estos momentos estamos más concentrados como colectivo en la revelación misma, no en las consecuencias legales. Tiene sentido que se pueda promover que otros aportantes de fondos salgan.

¿Y saber el monto total?
Así es. Vería con buenos ojos que la Fiscalía acepte canjear un eximente de responsabilidad a quienes entregaron dinero a esta agrupación, a cambio de que se revelen las cifras reales. Podríamos estar llegando a un punto en que se compruebe que hubo recursos capturados durante la campaña, que hayan formado una fortuna clandestina no revelada por fines tributarios y que el dinero se haya filtrado a la economía a través de fraudes. Y esa es otra veta de lavado de activos, ya no vinculado a la recepción de los fondos, sino a su uso posterior.

¿Independientemente del origen?
Es que podrían ser fondos limpios en su origen, pero en el momento en que me apodero de ellos, no los declaro para fines tributarios, simulo un origen distinto y los convierto en casas, autos o negocios, estoy lavando. Esto abre varias vetas. ¿La Fiscalía va a enganchar esto dentro del caso original (Lava Jato)? Si lo hace, va a amarrar una investigación que podría no acabar nunca y lo que la ciudadanía necesita es que el ciclo de los casos Odebrecht llegue a juicio. Este que es nuevo podría diferirse para un futuro inmediato, mientras toma forma.

Usted ha trabajado con José Ugaz. ¿Qué piensa de su defensa a Romero?
Respeto a José Ugaz, pero no puedo estar de acuerdo con el modo en que ha organizado la defensa del comportamiento del señor Romero. Hay que demandarle una disculpa, sin justificaciones. La pregunta es qué harán los reguladores, accionistas y clientes del sistema. Porque una cosa es usar fondos personales y, otra, fondos de corporaciones, que no se crean para esto. Las corporaciones son reguladas.

lunes, 10 de diciembre de 2018

viernes, 12 de octubre de 2018

Caso Fuerza Popular

Entrevista en Canal N, el 5 de noviembre de 2018

Entrevista en Canal N, el 24 de octubre de 2018


Entrevista en RPP, el 15 de octubre de 2018

Entrevista en Canal N, el 11 de octubre de 2018






miércoles, 2 de marzo de 2016

Entrevista en No Hay Derecho sobre el caso de Julio Guzmán


La mañana de hoy, el Dr. César Azabache fue entrevistado por el programa “No Hay Derecho”, conducido por Glatzer Tuesta de Ideele Radio.

Foto: Twitter de Ideele

El Dr. Azabache analizó la situación de la candidatura de Julio Guzmán del partido Todos por el Perú.

Azabache explicó que no hay tiempo para que el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) vea todos los procesos pendientes, sino “que la llave está en mover el plazo de cierre del Registro de Organizaciones Políticas (ROP) y abrirlo en un período muy corto, tres o cinco días, para que aquellas observaciones que corresponden a asuntos subsanables ante el Registro, puedan resolverse”. De esta forma, se resolvería el problema de Todos por el Perú y el de otros partidos en la inscripción de sus listas congresales.

La entrevista a continuación:


viernes, 6 de noviembre de 2015

Entrevista en No Hay Derecho sobre el Caso Nadine Heredia

La mañana de hoy, el Dr. César Azabache fue entrevistado por el programa “No Hay Derecho” de Ideele Radio sobre las diversas investigaciones a Nadine Heredia, indicando que es bien difícil que la Fiscalía logre probar un caso de lavado de activos.

Sobre la primera dama, Azabache señaló que “tiene las de ganar en la medida que tenga la habilidad de dar la vuelta al timón y producir un corte lo más pronto posible a ambos casos (lo de sus cuentas y financiamiento del Partido Nacionalista) porque ambos casos están entrampados por la reacción del otro”.

Azabache consideró que ha habido un exceso de soberbia respecto a la forma en cómo la primera dama ha enfrentado sus procesos, al querer bloquear las investigaciones en su contra.

“Tengo toda esta actitud se puede explicar, creo que ese abordaje en general solo puede caracterizarse como un exceso de soberbia. Hay un matiz muy arrogante de litigación que consiste en asumir que el bloqueo es una táctica. El bloqueo es el esquema que se abordó el caso de derechos humanos en los 80, pero exige una situación institucional muy desequilibrada y un sujeto político absolutamente empoderado”, agregó.

Azabache sostuvo que solo dos investigaciones le resultan viables

“Si vemos esto en abstracto yo solo veo dos casos, no importa cuál es el número de investigaciones, uno me parece más razonable que revisar desde el punto de una posible omisión, que es declaración de ingresos, y que junta los reportes de banco del 2006, los consumos cargados a la tarjeta de la señora Calderón. Algunas de las páginas de la agenda que se refieren a consumos personales y no descomunales de dinero”, sostuvo.

Sobre el Tribunal Constitucional, indicó que está fijando señales institucionales claras, al comentar la decisión que tomó sobre el Caso Nadine Heredia y sobre el Caso de Alejandro Toledo.

La entrevista, a continuación:

martes, 3 de noviembre de 2015

Entrevista en Redes y Poder sobre las investigaciones a Nadine Heredia


La noche del lunes 2 de noviembre, el doctor César Azabache fue entrevistado por  en el programa Redes y Poder de Willax TV, conducido por Alfonso Baella Herrera, sobre las investigaciones fiscales a la primera dama Nadine Heredia: lavado de activos, fallecimiento de Fasabi, usurpación de funciones, etc., en total ocho investigaciones en la fiscalía y dos más en el Congreso.

Azabache indicó que una investigación fiscal es una investigación preliminar o preparatoria, en donde se organizan hechos o evidencias, a partir del cual se construye un caso definitivo o final. Para Azabache, los ingresos bancarios de los años 2006-2009 correspondería a ingresos no declarados a la Sunat.

Para Azabache, hay un caso legal que merece ser investigado, sugiere que Nadine Heredia debe regularizar sus posibles ingresos no declarados para afrontar la investigación fiscal y señala que la investigación durará un año por lo menos.


lunes, 26 de octubre de 2015

Para caminar derecho...



LAS DONACIONES PERCIBIDAS EN LA CAMPAÑA PRESIDENCIAL ANTERIOR

Para caminar derecho...

Por César Azabache Caracciolo

El Caso Nadine Heredia puede aún tener un desenlace más sencillo o menos tortuoso que el que ahora se insinúa para él.

He insistido en afirmar que, al menos hasta ahora, los registros bancarios de la señora Heredia y sus gastos de consumo corresponden con mayor claridad a un caso sobre ingresos no declarados (fraudes al sistema electoral y posiblemente al fisco) que a un caso sobre lavado de activos. Pero su insistencia en eludir las investigaciones ha convertido el caso en el fundamento de una crisis política que debió y pudo evitarse a tiempo.

A estas alturas, la única manera que encuentro de devolverle el equilibrio a las cosas pasa por el difícil expediente de apartar a la señora Heredia de toda actividad política y sincerar su línea de discurso. Aunque parece no tener ninguna intención de hacerlo, si la señora Heredia renunciara al partido que preside y anunciara que se abstendrá en adelante de ejercer los privilegios que le otorga ser la primera dama (que eso se llame renuncia o no es solo cuestión de palabras), su defensa podría reorganizarse sin interferencias de ningún tipo y con mayor espacio para estabilizar las consecuencias que un caso como este produce. La persistencia en la ilusión conduce a una investigación larga y tortuosa que aún puede evitarse.

Puede parecer demasiado, pero un caso constitucional como el que se acaba de perder, una vicepresidenta, dos ministros de Justicia y dos procuradores son un costo demasiado alto para no notar que se requiere un golpe de timón con absoluta urgencia.

Una nueva administración del nacionalismo podría iniciar la campaña reconociendo el enorme desorden que parecen mostrar las cuentas de donaciones percibidas en la campaña anterior. Podría aceptar que la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) revise el material que ahora tiene la fiscalía en relación con el Caso Nadine Heredia e imponga las multas que correspondan por no haber revelado con transparencia el verdadero origen de los fondos recaudados.

Fuera del centro de la escena política, la señora Heredia podría regularizar los impuestos por ingresos no declarados como lo haría cualquier otro ciudadano. Alguna responsabilidad habrá que asumir por haber mentido en estas materias a la administración electoral y tributaria. Pero una línea de discurso honesta y un final rápido resultaría infinitamente mejor para todos que una investigación inacabable destinada a establecer si entre los donantes del nacionalismo se colaron o no traficantes de drogas, tierras, oro, dinero o personas.

Si no se está escondiendo un monstruo dentro del clóset que nadie quiere abrir, entonces el caso requiere un abordaje basado en el sinceramiento de sus personajes y una pronta conclusión. El silencio de Ilán Heredia sugiere que no existe explicación para el origen de los más de S/.7 millones que parece haber inyectado al nacionalismo desde sus propias cuentas.

La ausencia de un peritaje claro y concluyente promovido por la propia señora Heredia sugiere que no hay nada más que decir sobre la autoría de las agendas. Entonces, las cartas están echadas. Pero no contienen, no hasta ahora y esperamos que nunca contengan, vestigios de relación con traficantes. Las evidencias se mantienen en el marco de un caso de fraudes comunes. Confiemos en que no haya más.

Demos a los personajes el beneficio de la duda, solo en tanto no haya más hallazgos por valorar.


Publicado en el diario El Comercio el lunes 26 de octubre del 2015

lunes, 28 de septiembre de 2015

Notas para un acuerdo institucional



PRÓXIMOS A LAS CUARTAS ELECCIONES GENERALES CONSECUTIVAS

Notas para un acuerdo institucional

Por César Azabache Caracciolo

Los últimos 45 años de nuestra historia muestran un proceso limitado de creación de reglas fundamentales de verdadera vigencia práctica en la formación de nuestro tejido institucional. Así, la libertad de prensa emergió como respuesta normativa a la dictadura de la década de 1970.

La conservación del equilibrio macroeconómico y la primacía de la libre competencia fueron resultado del final de la crisis de la segunda mitad de la década de 1980, pero el proceso de formación de reglas verdaderamente aceptadas por todos concluye allí.

La transición iniciada a fines del 2000 no transformó el cierre de la década de 1990 en plataforma para verdaderos consensos prácticos sobre derechos humanos y la lucha anticorrupción. Los últimos 15 años de nuestra historia muestran una parálisis institucional sorprendente, si tomamos en cuenta que estamos por entrar, por primera vez en todo el período, a las cuartas elecciones generales consecutivas.

Vamos entonces atrasados en el proceso de formación de consensos prácticos. Y esto es grave. Los acuerdos institucionales no se imponen al azar. Se cimientan unos sobre otros.

La imposición de reglas de transparencia en el financiamiento de la política, la cuestión institucionalmente más importante que ha surgido en este último año, requiere claridad sobre el alcance de las prohibiciones asociadas con la lucha anticorrupción. Y la expansión del sistema judicial hasta niveles municipales, condición imprescindible para estabilizar nuestra crisis de seguridad ciudadana, necesita una plataforma clara sobre el alcance de los derechos humanos.

Estamos exhibiendo una cuota alta de incapacidad para desarrollar nuestro sistema institucional. En lugar de aprovechar el poco tiempo que nos queda antes de las elecciones, estamos sobreconcentrados en las consecuencias judiciales de los últimos escándalos que se han acumulado sobre la mesa.

Sin duda, los casos en discusión (‘Petroaudios’, Facundo Chinguel, Ecoteva, Daniel Urresti y Nadine Heredia, especialmente) tendrán algún final con alguna cuota de polémica. Sin embargo, las condiciones institucionales que han provocado estos casos no serán restablecidas por los tribunales. Tienen que ser establecidas por la comunidad en un proceso aún pendiente de revisión de los fundamentos institucionales de nuestra coexistencia.

No creo, honestamente, que esa especie de guerra desatada entre “buenos” y “malos” en la que estamos cayendo contribuya en absoluto a fijar fundamentos institucionales útiles para salir del entrampamiento en el que estamos. Pienso que ayuda más un acuerdo amplio en favor de la estabilidad del sistema que fije la manera de cerrar las cuestiones pendientes en materia de derechos humanos sin excluir a nadie.

Además, que liste los compromisos anticorrupción que deben poner fin a olas de casos como las que resultaron de la intervención a los gobiernos regionales y a la organización de Rodolfo Orellana. También que defina de manera clara los términos en que de aquí en adelante se relacionarán el dinero y la política, y ofrezca las explicaciones y pedidos de perdón que necesitamos para despejar las enormes dudas generadas en el último año de este ciclo.

Necesitamos pasar la página en que estamos atorados, no con un borrón y cuenta nueva, sino con una actitud que quiebre ese clima de cinismo y agresión que se está impregnando en nuestra comunicación institucional. Lo que tenemos entre manos es una crisis de dimensiones impresionantes. Los tribunales no sirven para resolver crisis de este tipo. Para eso se ha inventado la política.


Publicado en El Comercio el lunes 28 de septiembre del 2015

viernes, 28 de agosto de 2015

Entrevista en Mira Quien Habla sobre las agendas de Nadine Heredia



La noche de ayer jueves 27, el abogado César Azabache fue entrevistado por Cecilia Valenzuela en el programa "Mira Quien Habla" de Willax TV sobre las agendas de la primera dama Nadine Heredia, las cuales mostrarían usos de fondos de financiamiento partidaria.

"Cuando las cantidades se hacen exorbitantes, hablar solo de defraudación tributaria puede quedar corto, porque cantidades exorbitantes suponen alguien que está dando muchísimo dinero y hay que identificarlo antes de establecer si es lícito o no", señaló Azabache.

"¿Quién está donando es un evasor tributario, quién lava su dinero metiéndolo en el mercado político? ", se preguntó Azabache.

"La investigación tiene que girar sobre cuales fueron sus orígenes", indicó Azabache

martes, 25 de agosto de 2015

Entrevista en La Hora N sobre las agendas de Nadine Heredia


La noche del lunes 24 de agosto, el doctor César Azabache fue entrevistado por Jaime de Althaus en el programa La Hora N.

“Yo tengo la impresión de que la señora Heredia está muy segura que, por lo menos los primeros peritajes judiciales, van a decir que la letra no es suya. Eso es lo que noto conforme se van acumulando las declaraciones. Yo no quiero creer que alguien tiene preparada la escena de los peritajes que vienen”, señaló Azabache.

“En la parte que es realmente importante en esas libretas, si en verdad se comprueba que es su letra, es esa página con tres millones de dólares que salió en Panorama. Es demasiado dinero para que su circulación en efectivo no sea una buena base para comenzar, ahí sí, una investigación por lavado de activos”, agregó Azabache.


lunes, 27 de julio de 2015

Para detener la erosión



REFORMAS PENDIENTES

Para detener la erosión

Por César Azabache Caracciolo

Algo está cambiando muy rápidamente entre nosotros. Ese algo se está expresando en una ebullición sin precedentes de denuncias e investigaciones sobre asuntos que antes resultaban invisibles o simplemente no queríamos mirar. La expansión del mercado produce cambios en el modo en que se valora la conducta de los demás. La desaceleración y la apertura de la sociedad a informaciones de todo tipo también. En cualquier caso, el sistema de circulación de dinero entre los sectores público y privado está en cuestión. Y su crisis debe reflejarse, más temprano que tarde, en cambios drásticos en el financiamiento (público) de proyectos de infraestructura y en el financiamiento (privado) de actividades políticas.

El proceso ha generado una lista larga de casos que se postulan como muestra de la corrupción que ha impregnado estos dos sectores. Sin duda no todos los casos propuestos merecen este estatuto y no todos los casos que lo merezcan terminarán igual. En el camino pueden modificarse los roles asignados o asumidos por cada protagonista; pueden modificarse las narraciones que portan y pueden modificarse las reglas de juego o nuestra percepción sobre los hechos. En cualquier caso la cuestión por resolver en esta crisis no depende solo de los casos propuestos. La cuestión supone abordar la reforma de los circuitos de circulación de dinero que están en discusión de modo que el proceso pueda adoptar una dimensión institucional constructiva, independiente del efecto que en un tiempo más comenzarán a producir absoluciones y condenas.

El proceso en marcha debería modificar, para bien, la función de los límites que deben respetarse en el uso del dinero cuando se trata de política y de decisiones públicas sobre infraestructura. En el primero de estos sectores hemos ignorado que la dedicación a la política y la adhesión que ella debe generar en otros son fuente de un complejo sistema de intercambio de bienes y servicios. El principal factor de regulación del mercado formal son los impuestos. Pero como la actividad política no genera precios de mercado ni márgenes de ganancia (al menos no márgenes reconocidos), los impuestos (y el control de ingresos que conlleva) han permanecido al margen del sistema. Una manera de introducir el control de los intercambios en la política consiste en convertir las donaciones a organizaciones políticas en un componente del gasto deducible para fines tributarios. La otra consiste en promover el desarrollo de fundaciones que intermedien entre donantes y perceptores de donaciones, evitando el falso mecenazgo.

El financiamiento de obras públicas genera la segunda cuestión por resolver. Aprendimos ya que las empresas públicas no son una opción por diversas razones. Pero la asignación de proyectos por concurso se ha mostrado insuficiente para evitar la corrupción en este sector. Creo que es momento de cerrar las listas de proveedores a un sistema controlado por una superintendencia que tenga facultades de fiscalización semejantes a las que rigen en el sistema financiero. La vulnerabilidad de nuestro sistema a fondos de origen incierto es demasiado grande para no pensar en opciones de este tipo.


Confiar en que los tribunales se encargarán de los casos ahora en marcha y concentrarnos en un debate verdaderamente constructivo sobre el sentido de las reformas que debemos abordar, parecen ser condiciones indispensables para recuperar la estabilidad institucional que estamos poniendo en riesgo.

jueves, 25 de junio de 2015

Entrevista en Redes y Poder sobre el caso Nadine Heredia


El Dr. Azabache fue entrevistado el martes 23 en el programa Redes y Poder de Willax TV, conducido por Alfonso Baella, sobre el caso Nadine Heredia y el financiamiento de los partidos políticos.

Para Azabache, el comportamiento de la primera dama Nadine Heredia comprueba que existe una situación de vulnerabilidad.

“Lo peor que puede pasar a nivel de partidos políticos es que permite, y este sistema aparentemente lo tolera, es que sectores privados, o incluso mafias, puedan contratar políticos de manera simulada. Eso es intolerable”, señala Azabache.


“La política es parte de nuestra actividad social diaria y no puede estar fuera de las reglas y los mecanismos que todo el resto de actividades ya tenemos establecidos”, argumentó Azabache. 


lunes, 22 de junio de 2015

La agenda pendiente



LA INCLUSIÓN DE NADINE HEREDIA EN LA LISTA DE INVESTIGADOS POR LA COMISIÓN BELAUNDE LOSSIO

La agenda pendiente

Por César Azabache Caracciolo

La inclusión de Nadine Heredia en la lista de personas investigadas por la Comisión Belaunde Lossio confirma que los casos notables no admiten respuestas elusivas. Bloquear las investigaciones sobre las cuentas originales de la señora Heredia no ha sido útil para nadie. En los casos que tienen impacto institucional, no ofrecer explicaciones claras sugiere que ellas no existen.

Por cierto, los hechos que conocemos hasta ahora (los depósitos originales y los gastos más recientes) no tienen dimensión suficiente para justificar el modo en que están escalando las cosas, pero a veces los casos legales adquieren el tamaño de las reacciones de los involucrados, y no el de las evidencias que los soportan.

Para investigar el caso de la señora Heredia, bastan las reglas de los fraudes en impuestos. Estas reglas bastarían incluso si se confirmara que sus gastos provienen de fondos originalmente captados para financiar la actividad política del nacionalismo.

La enorme porosidad de las reglas sobre financiamiento de partidos políticos posibilita varias formas de fraude, desde el mecenazgo, que supone contratar políticos profesionales como si fueran empleados de empresas privadas, hasta la generación de remuneraciones ocultas sostenidas con fondos desviados de donaciones.

Por cierto, sea cual sea el destino final de las investigaciones sobre los gastos de la primera dama (hoy parcialmente paralizadas por una sentencia judicial), la sola existencia del caso debería ser suficiente para encarar ya una reforma intensa del sistema que imponga a los partidos el mismo estándar de deberes que tienen ahora los bancos para manejar fondos originados en terceros.

De hecho, no encuentro razón que impida que los partidos sean obligados a publicar balances, transparentar las remuneraciones de quienes se dedican a la política a tiempo completo y designar oficiales de cumplimiento.

Tampoco veo algo que impida que se encargue a la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) a fiscalizar sus ingresos y gastos, y a la  Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria (Sunat) fiscalizar las donaciones dirigidas al sostenimiento de actividades políticas y la regularidad de los ingresos de los políticos profesionales.

Por lo que toca al Caso Heredia, la historia no cambia si se confirma que Martín Belaunde Lossio intervino en la organización de la economía del primer nacionalismo. La historia solo cambiaría, de una manera trágica por cierto, si existiera evidencias que mostraran que algún intermediario empleó la porosidad del sistema para colar en el financiamiento del partido fondos de mafias organizadas. Cambiaría también si alguna parte importante de las donaciones percibidas por el partido hubiera sido desviada a un intermediario para financiar negocios clandestinos.

Espero sinceramente que ninguna de estas dos cosas haya ocurrido, pero las referencias muestran cuando estaríamos ante un verdadero caso sobre lavado de activos. Una cosa es apoderarse de fondos destinados a sostener las actividades de un partido para sostenerse a sí mismo y otra distinta contratar a un intermediario para captar fondos de mafias o para invertir fondos recibidos en donación en negocios clandestinos. La línea que separa ambos perfiles es muy clara, y para cruzarla se requiere evidencias y testimonios específicos, no solo sospechas.

En cualquier caso, la oscuridad del proceso es lo suficientemente intensa como para esperar que todos los involucrados admitan que las dudas actuales son perfectamente sensatas y merecen todas las explicaciones que sea posible ofrecer.

Publicado en El Comercio el lunes 22 de junio del 2015

martes, 9 de junio de 2015

Entrevista en La Hora N sobre las tarjetas de crédito que usaba Nadine Heredia


El Dr. Azabache fue entrevistado por Jaime de Althaus el lunes 8 de mayo en el programa La Hora N sobre el caso Nadine Heredia. 

"Si los ingresos y gastos no cuadran, hay que investigar si existen ingresos no declarados. Quien debiera tener la primera palabra es la SUNAT", señaló Azabache.

"Los fondos de Nadine Heredia tiene que ver con esos fondos que se organizan durante la campaña. Deben haber dos investigaciones: uno de los ingresos de Nadine Heredia y otra del financiamiento del Partido Nacionalista. Se debe dividir la investigación en tramos", indicó Azabache.


Las compras de la primera dama

Por César Azabache Caracciolo


1. Lavar activos es algo bastante más complejo que no declarar ingresos o registrar algún deslabone patrimonial. Lavar activos supone que alguien ha establecido un punto de contacto consciente con una mafia en operación o con los frutos de un crimen evidente cometido con alguien. En un segundo momento, supone también agentes financieros o económicos que hacen negocios con lavadores relajando al menos negligentemente los controles que les corresponde mantener sobre el origen de los fondos que emplean en sus transacciones. El delito por lavado de activos se construye sobre la base de una prohibición general impuesta a todos los ciudadanos a prestar servicios o “ponerse a disposición” de quienes necesitan intermediarios para colar en el mercado fondos de origen criminal. Los casos por lavado de activos son formas de cooperación con organizaciones criminales o con criminales evidentes. La especialidad de las reglas que contiene se pierde de vista si confundimos los objetivos de estas prohibiciones con los que corresponden a otros paquetes de delitos, como el enriquecimiento ilícito, los fraudes tributarios o el encubrimiento.


Foto: USI

Puestas así las cosas parece sencillo notar que ni la información sobre los depósito en las cuentas de la señora Heredia que se difundieron en el 2,009 ni la cuestión sobre las compras suntuosas denunciadas al comenzar junio del 2,015 ofrecen un soporte concluyente para una investigación por lavado de activos. Pero no nos confundamos: La información de los depósitos difundida en el 2,009 y la información sobre las compras suntuosas que se ha difundido este mes son asuntos muy serios y merecen, sin duda explicaciones muy claras, vaciadas de cualquier coartada evasiva. Pero no son material para un caso por lavado de activos.

2. La SUNAT está en deuda en este caso. Salvo por algunas singularidades especiales, la información difundida en el 2,009 y la información sobre las compras de la Primera Dama sugiere que ella vive con bastante más comodidad que la que permitiría organizar la remuneración que le asigna el Partido Nacionalista: S/. 6 mil al mes. Por cierto, en este asunto hay una paradoja alarmante. Espero que nadie se ofenda, pero ni una Primera Dama, sin un Alto Magistrado de la Nación ni el jefe de un Partido Político podrían sostener el perfil de actividades e imagen personal que les corresponde desarrollar con una remuneración de esas dimensiones. Sería perfectamente natural entonces que la Primera Dama o la Presidenta del Partido en el gobierno gane bastante más de US$ 2 mil al mes. Y aunque pueda parecer frívolo, me parece absolutamente adecuado que un personaje público como la señora Heredia use accesorios de marca y proyecte una imagen apropiada a los ambientes en que debe moverse. Claro, la Primera Dama en zapatos Ferragamo no es más la bucólica jovencita de jeans y polo de las campañas presidenciales. Pero ese es un problema de imagen y de mensajes políticos. La cuestión es que no parece tener sentido que se pretenda, por un lado, mantener la imagen que concede una remuneración conservadora y por el otro que se asuma una imagen estéticamente adecuada pero evidentemente refinada en gustos que revela el acceso a fondos que sería mas elegante declarar como ingresos propios. La paradoja, por cierto, sólo se resuelve asumiendo las consecuencias tributarias que este desorden genera. Y por cierto, haciéndose cargo de las consecuencias institucionales de un error que proviene de la escasa consolidación que tienen entre nosotros, por desgracia, las buenas prácticas políticas.

3. El financiamiento de la actividad política, en nuestro medio, se mueve en una bruma del más absoluto desorden. Alguna vez conversé con una persona que había intervenido en campañas políticas y que tuvo el desenfado de comentar que el asunto era un excelente negocio: Los fondos para campaña, me dijo, suelen circular en efectivo, de modo que nadie se molesta si los organizadores reservan algo para sí. De hecho, a los organizadores no se les paga formalmente aunque se dediquen a la campaña a tiempo completo. Este esquema que espero sólo describa lo que ocurre en organizaciones de menor nivel, espero que no sea general, supone que el apoderamiento de fondos es una forma de remuneración y supone además lícito proceder sin hacer ninguna declaración en absoluto. Descritas las cosas de este modo, el financiamiento se parece más a los sobornos que a una forma institucionalmente estable de sostenimiento de la actividad política. La matriz entonces (fondos en efectivo sin rendición de cuentas y con tolerancia al apoderamiento individual) es fuertemente corrupta. Y espero firmemente que no sea sostenible en el tiempo. No existe ninguna razón por la cual el financiamiento de actividades políticas no pueda basarse en donaciones formales, susceptibles incluso de descuentos en impuestos, intermediadas por fundaciones que concentren el deber y la responsabilidad de aseguraron que estas actividades no se están empleando para lavar fondos de origen ilegal. Tampoco veo que esta razón alguna que impida que estas fundaciones se encarguen de las remuneraciones de los profesionales de la política mediante esquemas por cierto semejantes a los que mantienen las ONGs desde hace años: Proyectos, actividades docentes, actividades propiamente partidarias son asuntos que requieren dedicación a tiempo completo y por cierto retribuciones razonables. Las normas sobre secreto tributario deberían proteger las remuneraciones de los políticos profesionales, pero a cambio de eso la SUNAT debería controlar el funcionamiento del sistema. La actividad política se organiza como un mercado imperfecto, en la medida en que está basado en subvenciones. Pero en esto no ya nada distinto a lo que ocurre en la actividad humanitaria y social también o en la investigación universitaria.

La crisis que ha provocado el caso Heredia debería entonces servirnos al menos para racionalizar la dimensión económica del sistema político.

4. Las cosas sin embargo podrían mostrarse distintas según lo que la Fiscalía encuentre en sus investigaciones sobre el caso Belaúnde Lossio. La manera explosiva en que Belaúnde Lossio pasó de ser sólo un hombre del entorno del candidato a convertirse en un broker de contratos públicos; su presencia simultánea en Ancash, Chiclayo, Madre de Dios y Cuzco y la probable secuela de casos de fraude al fisco que parecen estar asociados a los proyectos en que estuvo involucrado, unidos a ciertos rasgos comunes que parecen mostrar los casos de desfalco en gobiernos regionales y locales detectados hasta ahora, justifican sospechar (pero ésta aún es sólo una sospecha) que Belaunde Lossio podría ser la bisagra visible de un complejo plan orquestado para un desfalco de dimensiones importantes. La Fiscalía y el Congreso están investigado esta historia, aún incompleta, con un nivel de profesionalismo y seriedad que debe alabarse. En su día, tal vez será necesario que el Informe que está preparando el Congreso se mantenga en reserva hasta que la Fiscalía tenga un caso completo ya organizado que presentar a los tribunales. Pero si las sospechas se confirman (espero sinceramente que esto no ocurra) las dos cuestiones finales que habrá que establecer son (1) Cómo se lavaron los fondos recaudados en ese (por ahora hipotético) esquema de acumulación de fondos basados en sobornos y (2) Si todo o parte de ese (aún supuesto) fondo fue concebido o empleado como fuente de financiamiento de alguna organización política o de algún agrupación de algún tipo en particular o si fue pura y simplemente el resultado de un negocio privado ilegal. Insisto en dejar en claro mi más profundo deseo de que las investigaciones confirmen que Belaúnde Lossio no es lo que parece y que la historia no corresponde a ninguna de nuestras sospechas. Pero mis esperanzas no me impiden observar la gravedad del asunto que tenemos entre manos.

5. La bruma, lo he dicho ya en otra parte, ha poblado la historia del caso Heredia de sospechas que se han acumulado y se han vuelto serias incluso antes de estar confirmadas. Sigo creyendo que la bruma sólo será despejada cuando tengamos ante nosotros todas las explicaciones que esta historia evidentemente exige.


En la revista Ideele N° 250