martes, 24 de marzo de 2015

Entrevista en La Hora N sobre Martín Belaunde y Daniel Urresti

En el programa La Hora N de canal N, el lunes 23 de marzo, el Dr. César Azabache fue entrevistado por Jaime de Althaus sobre las últimas declaraciones de Martín Belaunde Lossio –en donde dice que también se deben meter preso a Toledo y a Nadine Heredia por lavado de activos si a él lo meten preso por ese motivo-, sobre el caso de Mateo Silva Martinot y el caso del exministro Daniel Urresti.

Azabache afirma que la reacción de Belaunde Lossio es por el nuevo caso que ha anunciado la procuraduría anticorrupción para el segundo cuadernillo de su extradición y del cual aún no se tiene información, especificando que el caso Ancash los delitos son de peculado y asociación ilícita para delinquir, mientras que el caso Antalsis se discute las posibles influencias que él pudo tener.

“El caso por lavado activos es algo que está preparando la fiscalía”, afirma Azabache, haciendo notar que Belaunde no reaccionó así por el caso Ancash y que si se prepara un nuevo mandato por detención es porque él se escapó.

Sobre el caso de Mateo Silva Martinot, Azabache dice que no está claro si después del accidente, Silva Martinot intentó huir o no, pero que es “uno de los accidentes más gruesos en cuanto a la descripción de la magnitud de los hechos”.

Sobre el caso del exministro Daniel Urresti, Azabache manifestó que es difícil que a Daniel Urresti lo condenen y que es probable que sea absuelto.


lunes, 23 de marzo de 2015

Urresti, Bustíos y Castropampa



LA DENUNCIA POR LA MUERTE DEL PERIODISTA EN 1988


Urresti, Bustíos y Castropampa

Por César Azabache Caracciolo

Es difícil sostener una lectura exclusivamente legal de un asunto que involucra tantos aspectos morales y políticos como el Caso Urresti. El ex ministro de Interior es un personaje especialmente polémico y multiplica las divisiones a su alrededor en cada presentación pública. El asunto toca además problemas muy sensibles como la defensa de la corporación militar frente a las secuelas de la violencia de las décadas de 1980 y 1990, y las complejas cuestiones relacionadas con la postulación del nacionalismo a las elecciones generales del 2016. Y como si fuera poco, el procedimiento se cruzará inevitablemente con las discusiones que provocará la Corte de San José cuando falle en el Caso Cruz Sánchez/Chavín de Huántar, asunto especialmente sensible entre nosotros.

Decía que es difícil mantener una lectura solo legal en casos de este tipo. Pero es precisamente eso lo que debemos hacer si intentamos obtener resultados institucionalmente eficientes de las discusiones por iniciarse.

Si nos concentramos en el plano legal, el Caso Urresti involucra las discusiones sobre el alcance de las reglas de responsabilidad penal de los superiores de las fuerzas de seguridad por actos de sus subalternos e involucra el alcance de las reglas sobre la prueba necesaria para justificar condenas en casos relacionados con derechos humanos. Desde esta perspectiva, debe anotarse que sean cual sean nuestras preferencias teóricas, los superiores de cualquier organización legal deben responder por los crímenes que hayan ordenado y por aquellos que debieron evitar y no evitaron. La simple posición de un acusado como superior del autor directo de un crimen no justifica su condena desde ningún punto de vista, sin que concurran esos elementos. Las órdenes o las posibilidades de evitar un crimen deben probarse además “más allá de toda duda”, no solo a escala circunstancial. Las reglas entonces están más claras de lo que parece. La prueba de las razones por las que se justifica atribuir responsabilidad a una persona por un hecho perpetrado por otro es irrenunciable. Ninguna construcción legal puede servir de pretexto para reemplazar la necesidad de prueba en un caso penal de este tipo.

En lo personal, encuentro la acusación del fiscal Luis Landa contra el entonces ‘Capitán Arturo’ justificada. Lo que ocurre es que creo que esta acusación no conduce necesariamente a una condena. La fiscalía ha propuesto como evidencia la posición circunstancial del entonces capitán Daniel Urresti como oficial de inteligencia de la Base de Castropampa y una serie de testimonios indirectos. Solo uno de ellos es directo, pero corresponde al condenado Vidal Sanbento (‘Ojos de Gato’), que pretende anular su propia condena involucrando al nuevo acusado en los hechos. Todo testimonio debe ser respetado, pero su existencia no implica que deba convencernos por anticipado. Si las condiciones en que comenzará este juicio no se modifican, una eventual absolución no debería sorprendernos.

Todo esto por cierto al margen de los 67 casos de desapariciones registradas en 1988 en el cuartel en que prestó servicios el entonces capitán Urresti. Acaso el verdadero tema por discutir sobre el comportamiento del entonces ‘Capitán Arturo’ no sea el Caso Bustíos, sino el asunto de las desapariciones relacionadas con el cuartel de Castropampa en el período en que estuvo a cargo del equipo de inteligencia de esa sede.


Publicado en El Comercio el lunes 23 de marzo del 2015


miércoles, 11 de marzo de 2015

Entrevista en La Hora N sobre la sentencia de Antauro Humala

En el programa La Hora N de canal N, el lunes 9 de marzo, el Dr. César Azabache fue entrevistado por Jaime de Althaus sobre una posible liberación de Antauro Humala, preso por el Andahuaylazo, quien ha planteado un hábeas corpus.

Azabache también habló sobre el reciente fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, señalando que la defensa del Estado en esta corte es muy mala.


miércoles, 25 de febrero de 2015

Entrevista en N Portada del Caso Nadine Heredia

En el programa N Portada de canal N, el miércoles 25 de febrero fue entrevistado el Dr. César Azabache junto al congresista Sergio Tejada sobre los casos de Nadine Heredia y Martín Belaunde.

El congresista Sergio Tejada señaló que a Martín Belaunde se le investiga por contratos de los gobiernos regionales, no del gobierno central, y que él no conoce a Juan Carlos Rivera Idrogo.

El exprocurador Azabache mostró su preocupación que los casos Antalsis y Belaunde Lossio aún no aterrizan en evidencias, que está plagado de incertidumbre y que hay una exposición innecesaria de la Fiscalía y el Ministerio Público. 


Entrevista en Buenos Días Perú sobre el caso Nadine Heredia

En el programa Buenos Días Perú de Panamericana Televisión, el miércoles 25 de febrero fue entrevistado el Dr. César Azabache sobre los casos de Nadine Heredia y Martín Belaunde.

El exprocurador Azabache manifestó estar en desacuerdo con la demanda de hábeas corpus presentada por el abogado de Nadine Heredia y consideró que el Juzgado Constitucional debería declararla infundada. 

"Lo que debe discutirse es el mecenazgo privado. Es decir, que un grupo económico se haga cargo de un personaje político. Esto debe estar prohibido. Un grupo económico no debe financiar un político y no debe descontarse esta donación como un gasto de negocios para fines tributarios", señaló Azabache.

Aseguró que la investigación iniciada a la Primera Dama está mal planteada, pues no debió cuestionársele por el delito de lavado de activos, sino por defraudación tributaria. Asimismo, afirmó que las presuntas irregularidades en los aportes de campaña, que vinculan a Ilan Heredia con el ingreso de 11 millones de soles en efectivo, sí justifica una indagación por lavado de activos.


lunes, 23 de febrero de 2015

El Caso Heredia



LAS RESPONSABILIDADES DE LA HOY PRIMERA DAMA

El Caso Heredia

Por César Azabache Caracciolo

Lavar activos no es algo sencillo. Supone infiltrar en la economía formal fondos de origen clandestino para conceder a su titular una capacidad financiera que de otra manera no podría obtener. El lavado de activos es un servicio ilegal que se presta a clientes que necesitan ser implantados en el mercado como si fueran los empresarios regulares que no son. Un lavador enmascara fondos y personas sistemáticamente. No imagino a la señora Nadine Heredia haciendo esto. En consecuencia, creo que estamos equivocando las reglas que aplicamos a su caso.

De hecho, las denuncias que dan forma al tema describen un caso de financiamiento encubierto de actividades políticas, no un caso de lavado de activos. Con detalles más o menos, la historia más importante que la fiscalía debe confirmar o descartar mostraría a Martín Belaunde Lossio o a su entorno sosteniendo parte de los gastos de manutención de la señora Heredia, cuando aún no era la primera dama de la República. Por cierto, sostener a otro no constituye delito alguno, aunque resulta inapropiado hacerlo cuando ese otro es un personaje público. Quienes se dedican a la política deberían mantener cierta distancia personal frente a sus donantes. El mecenazgo directo, desarrollado sin la mediación de fundaciones y partidos, borra la cuota de independencia que los políticos deben mantener frente a los grupos de interés. “Adoptar un político” debería estar prohibido, pero en nuestro medio no lo está. Pero, aunque lo prohibiéramos, “adoptar un político” nunca sería más que una infracción merecedora de multas o inhabilitaciones administrativas. No toda conducta inapropiada puede ser convertida automáticamente en un delito.

Sin embargo, si las sospechas se confirman, en el caso de la señora Heredia se habría simulado, y esto es especialmente torpe, una asesoría profesional irreal para darle cierta “forma” a los aportes realizados a su favor. Si se trataba de un caso de mecenazgo personal (fuera de lo inapropiado que resultaría), los pagos debieron registrarse como donaciones sin efectos tributarios. Registrarlos como si fueran gastos de negocio sugiere que fueron descontados para fines de impuestos por quienes los hicieron. Y si el servicio era irreal, proceder de esta forma equivale a defraudar al fisco.

Sin embargo, las consecuencias de un fraude de este tipo podrían haberse diluido hace ya varios años trasparentando las declaraciones tributarias de los aportantes, asumiendo las multas que la innecesaria simulación pueda haber generado y aceptando públicamente las responsabilidades que corresponden a lo que constituye una torpeza inaceptable y punto. Así de sencillo. La cuestión sobre la realidad o falta de realidad de los servicios declarados en este caso es una cuestión seria pero no irremediable, si los personajes de esta historia están en posición de asumir las cosas en su exacta dimensión. En cualquier caso siempre será una alternativa resolver el ‘impasse’ exhibiendo las evidencias que puedan mostrarnos a todos que los servicios registrados ante la administración tributaria como gastos fueron reales. Lo que en ningún caso tiene sentido es enredarse en respuestas complejas o elusivas tan complicadas como demandar por vía constitucional a una fiscalía que solo está intentando aclarar hechos no explicados hasta la fecha. Menos si existen protocolos para resolver este asunto de manera más simple.

No merecemos, como ciudadanos, perder el tiempo en un asunto que jamás debió enredarse tanto.


Publicado en El Comercio el lunes 23 de febrero del 2015

martes, 27 de enero de 2015

Entrevista en el programa Mira Quién Habla sobre los dos casos relacionados con Martín Belaunde

El martes 27 de enero fue entrevistado el Dr. César Azabache en el programa Mira Quién Habla de Willax TV, conducido por Cecilia Valenzuela.

El Dr. Azabache explicó los casos La Centralita y Antalasis y como está involucrado en ellos Martín Belaunde Lossio, hoy detenido en Bolivia. También señaló que el proceso de extradición tal como está ahora, Belaunde Lossio sólo está incluido en el caso La Centralita, no por el caso Antalsis. Azabache señala que la fiscalía debe incluir el caso Antalsis en el cuaderno de extradición.


lunes, 26 de enero de 2015

En silencio


EL CASO MARTÍN BELAUNDE LOSSIO

En silencio

Por César Azabache Caracciolo

Solo en noviembre del 2014 se reveló el Caso Antalsis, basado, nuevamente, en la aparición pública de e-mails de fuente incierta. El mismo mes, en evidente respuesta, Martín Belaunde Lossio anunció desde la clandestinidad que no sería detenido “gratis”.

Días después, el ministro Daniel Figallo y el procurador anticorrupción Christian Salas discreparon públicamente (¿por qué en público?) sobre la posibilidad de recibir las evidencias (desconocidas) que Belaunde Lossio pudiera tener (pero que no había ofrecido a nadie) sobre algún caso (jamás revelado) a cambio de ventajas legales (que, por cierto, no dependían de ninguno de los dos).

La pugna (innecesaria) y el debate (hecho a ciegas) dejaron evidentemente poco o ningún espacio para que una revelación, o la amenaza de una revelación, pueda ser útil en Lima. Belaunde Lossio escapó hacia Bolivia, aparentemente comenzando diciembre, para reproducir la escena sobre un nuevo marco legal: en esta segunda versión, anunció que lo estaban persiguiendo (jamás ha dicho quién exactamente) y pidió protección legal.

La historia, por cierto, sugería que Belaunde Lossio podía entregar en Bolivia las evidencias que debería haber tenido en sus manos para dar sentido al asunto Figallo-Salas. Una historia distinta habría quedado al descubierto si Belaunde Lossio confirmaba que era portador de un caso más importante y grave que el suyo propio y si hubiera podido probar que sus intentos por revelar ese caso en el Perú fueron bloqueados.

Entonces, habría tenido un verdadero caso de refugio. Y sin duda lo sabe, de manera que anunciar un caso de refugio equivalía a lanzar una segunda amenaza contra alguien que permanece en la sombra.

Pero no es esto lo que hizo. Ya en enero, Belaunde Lossio ha puesto punto final a la escena dejando en claro, siempre en público, que no va a entregar evidencias de ningún tipo ni va a contar historias distintas a las que ya conocemos.

Me queda claro que sabe, y sus abogados saben, que la declaración de La Paz equivale a una capitulación. Al final de la escena (no perdamos jamás de vista los gestos), Belaunde Lossio se entrega en La Paz, en silencio, para permanecer detenido por un día, terminado el cual, por razones perfectamente comprensibles, es trasladado, también en silencio, al lugar que él mismo eligió. ¿No es evidente que la secuencia de su entrega contiene más de una clave que revela el perfil del caso que Belaunde Lossio espera poder administrar en adelante?

Para fines institucionales, esta historia ha terminado, al menos provisionalmente. Belaunde Lossio no nos entregará una nueva historia. Sus abogados intentarán que el caso de extradición sea lo más pequeño posible, tratarán de controlar el Caso Antalsis y se organizarán para resistir los embates del Caso Áncash, contando con que tendrán que alternar períodos bajo arresto domiciliario con eventuales períodos cortos de prisión efectiva.

El esquema parece apoyarse en expectativas construidas sobre el resultado que ha tenido, a la larga, el Caso Quimper. Paulatinamente, esta historia tendrá cada vez menor atención pública y mayor espacio para discutir cuestiones legales y objetar la suficiencia de las evidencias en condiciones estables. Claro, salvo que en el camino se mueva otra pieza en este complejo rompecabezas.

Alguien bautizó este tipo de esquemas con una frase: “Pasando por debajo de la ola”.


Alfil como torre de reina; enroque.

Publicado en El Comercio el 26 de enero del 2015

miércoles, 21 de enero de 2015

Entrevista en el programa La Hora N sobre la detención de Martín Belaúnde Lossio en Bolivia

En el programa conducido por Jaime de Althaus, el martes 20 se entrevistó al Dr. Azabache sobre el caso Martín Belaúnde Lossio y su captura en La Paz, Bolivia.

Azabache explicó que el refugio político y el proceso de extradición no son compatibles. También afirmó que la orden de detención en Bolivia a Martín Belaúnde complica la escena porque le obsequia a Belaúnde un discurso legal que antes no tenía, porque ahora puede comenzar a litigar sobre la variación del mandato de detención.

Azabache señaló que en el proceso de extradición se debe incluir el Caso Antalsis.



viernes, 16 de enero de 2015

Entrevista en el programa Buenas Noches sobre Martín Belaúnde Lossio


Entrevista realizada en el programa Buenas Noches de ATV+, conducido por Mario Saldaña, sobre las posibilidades de refugio político de Martín Belaúnde Lossio.

El Dr. César Azabache hace notar que a pesar de las diferencias políticas que se pueden tener con el presidente de Bolivia, Evo Morales, todos le reconocen su probidad.

Azabache también pronóstico que el procurador Julio Galindo retrocedería en su decisión de denunciar por apología al terrorismo a la obra teatral La Cautiva.



lunes, 12 de enero de 2015

Entrevista en Perú21 sobre Belaúnde Lossio

Entrevista realizada por Ricardo Monzón Kcomt para el diario Perú21

Si bien es cierto que el caso Antalsis, en el que está involucrado el prófugo Martín Belaunde Lossio, se halla en una fase inicial, el ex procurador César Azabache considera que la Fiscalía debería ya impulsar un mandato de detención.

Foto: César Fajardo.
Foto: César Fajardo para Perú21

Martín Belaunde Lossio dijo que entró de manera regular a Bolivia. ¿Eso cambia su situación?
Las probabilidades de expulsarlo, en este momento, son muy pocas o no existen. El procedimiento de solicitud de refugio, en cualquier parte del mundo –no solo en Bolivia–, prohíbe las expulsiones durante el tiempo que tome la investigación del caso, de manera que, haya entrado como haya entrado, no puede ser expulsado mientras se evalúe su pedido de refugio.

¿Pero influye en la evaluación de las autoridades?
El problema es si tiene novedades, razones para solicitar un refugio. El único escenario en el cual Belaunde tendría verdaderas razones para pedir refugio es si tiene evidencias sobre algún crimen más serio que el que se le atribuye y no puede presentarlas en el Perú porque hay autoridades que lo bloquean.

Hasta ahora no ha mostrado ninguna evidencia de ese tipo…
Y, al contrario, se están organizando en el país dos verdaderos casos criminales. Uno por el que tiene el mandato de detención, que es el caso de ‘La Centralita’, y otro en formación, que es el caso Antalsis. Alguien con esas condiciones no califica para el refugio. Alguien que está en investigaciones serias como estas solo tiene el derecho a sentirse perseguido si ha pasado algo más que nosotros no sabemos. Y en su última declaración en Santa Cruz no ha revelado nada que sea nuevo o importante.

Los cuestionamientos contra él también eran por su vínculo con la pareja presidencial.
Pero esos no son casos legales. Los casos contra Belaunde son ‘La Centralita’ y los contratos públicos que ganó Antalsis, este segundo está en formación; el caso ‘La Centralita’, que es el que tiene el mandato de detención vigente, es de mayo del año pasado. Es decir, Belaunde ha estado prófugo de mayo a setiembre y no ha habido una crisis política. La crisis política estalla cuando se denuncia el caso Antalsis, que ni siquiera tiene una mandato de detención. Entonces, ¿dónde está la persecución política?

¿Si Belaunde viene a Perú, no será juzgado por Antalsis?
Eso depende. En este instante, si se inicia un proceso de extradición contra Belaunde, no, pues la única orden de detención que existe es la de ‘La Centralita’.

¿Qué falta para dictar el mandato de detención?
En primer lugar, las tres investigaciones (Chiclayo, Cusco y Madre de Dios) están comenzando y tienen muy poco material recopilado, pero Belaunde ya se fugó y está prófugo. El mandato de detención no tiene que ver solamente con cuán avanzado está un caso. El mandato de detención tiene por principal propósito evitar fugas.

Es decir, no hay razones para que no se dé el mandato de detención…
No las hay. Se debe dar el mandato de detención formal, judicial y legal por los casos de Antalsis. Si se realizara un proceso de extradición en este momento, el único soporte sería el caso ‘La Centralita’. No hay ninguna razón para que no se pueda crear un segundo soporte con el caso Antalsis cuando Belaunde ya está prófugo.

¿Que no se haya hecho es responsabilidad de la Fiscalía?
Tengo completamente claro que ese mandato se puede ordenar y está en las manos de la Procuraduría y el Ministerio Público lanzarlo. En cualquier caso, la decisión sobre traer a Belaunde o no –aunque creo que es correcto que el Gobierno haya hecho una expresión fuerte–, tendrá que ser tomada y creo que todo se resolverá con el inminente rechazo a su pedido de refugio.

¿Inminente?
A mí me sorprendería que Bolivia otorgue refugio a Belaunde. Me sorprendería que un Estado que tiene en el centro de su agenda una disputa internacional por el contencioso marítimo con Chile y que está discutiendo esto en La Haya se exponga a que el Alto Comisionado de Naciones Unidas para Refugiados (Acnur) proteste por el uso arbitrario de un refugio.

Una delegación de juristas viajó a Bolivia. ¿Podrían alcanzarle información al Estado sobre el caso Antalsis?
Sepa que el procedimiento de refugio no es un juicio, de modo que el Estado Peruano no interviene. Sí debe asegurarse de que el Estado Boliviano reciba toda la información que sea necesaria. En segundo lugar, la información que se puede tener en cuenta para el refugio no está limitada a órdenes de detención vigentes, de modo que la existencia del caso Antalsis y su contenido, por supuesto que se puede exponer y puede ser tomada en cuenta por las autoridades bolivianas en el marco del procedimiento del refugio. No podría ser tomado en el marco del procedimiento de extradición.

Dijo que el gobierno dio una “expresión fuerte” para traer a Belaunde…
Discutimos mucho en el Perú si es una expresión consistente. Lo que queda más o menos claro es que, en los términos que corresponden a procedimientos de extradición, nada de lo que se ha hecho favorece en términos objetivos a que Belaunde pueda obtener algo distinto a un rechazo de las autoridades bolivianas.

AUTOFICHA

- “Soy abogado desde 1991. Fui miembro del equipo de procuradores anticorrupción entre los años 2000 y 2002. También fui abogado del Instituto de Defensa Legal entre 1991 y 1993. Actualmente estoy a cargo de mi propio estudio, Azabache Caracciolo”.

- “Yo decía que, si el procurador Christian Salas y el ministro Figallo no pueden mostrarnos qué evidencia discutían para poner sobre la mesa si Belaunde era candidato o no a la colaboración eficaz, pues entonces los dos deben irse a su casa”.

- “Hay que tener cuidado en hacer especulaciones sobre el pasado, pero sin duda que Pablo Sánchez (fiscal de la Nación) es una garantía absoluta de imparcialidad. Además, los magistrados del Ministerio Público hicieron cosas impresionantes, como la captura de Orellana”.

miércoles, 7 de enero de 2015

Entrevista en el programa No Culpes a la Noche sobre Martín Belaúnde Lossio

En el programa No Culpes a la Noche de Canal N, conducido por Mávila Huertas, sobre las posibilidades de refugio político o de extradición de Martín Belaúnde Lossio. El Dr. Azabache explicó que Belaúnde Lossio  debe tener evidencias de una situación que no conocemos para obtener el refugio político en Bolivia , sino "estamos ante una payasada" y señaló que tiene una orden de detención por el caso La Centralita

Azabache explicó también las diferencias entre asilo y refugio político y que en los hechos, Belaúnde se presenta en Bolivia "como un perseguido político y no sabemos por qué". Azabache señaló que el refugio es un procedimiento que es supervisado por la ONU en todo el mundo.

Azabache agregó que para que Belaúnde Lossio acceda al refugio político tendría que tener una revelación que cambie "la historia del momento político de una manera radical"



lunes, 22 de diciembre de 2014

La discrepancia



Las diferencias entre el titular de Justicia, Daniel Figallo, y el ex procurador Christian Salas

La discrepancia

Por César Azabache Caracciolo

El 25 de noviembre el titular de Justicia, Daniel Figallo, y el entonces procurador Christian Salas discreparon en público sobre la posibilidad de usar los procedimientos de colaboración eficaz en el caso de Martín Belaunde Lossio. Esta discrepancia marcó el inicio de una de las crisis más incómodas que ha tenido este régimen. Un mes después, el ministro Figallo se ha salvado de la censura, pero su presencia en el Gabinete está, nos guste o no, herida de muerte. El Caso Belaunde Lossio recién comienza a investigarse y tiene muchísimas incógnitas por despejar. La permanencia del ministro al frente del despacho mientras se desarrollen las investigaciones multiplicaría, sin duda, el impacto político de cada incidente futuro. Un cargo público vigente, una objeción que adquiere determinado nivel de intensidad y un caso legal de destino incierto han demostrado ser una pésima combinación para sostener el equilibrio institucional que necesita cualquier gobierno.

Pero me sigue pareciendo llamativo notar que esta crisis nunca ha tenido sentido. La crisis existe porque la escena indica que se habría pretendido conceder a Belaunde Lossio determinadas inmunidades. Pero el nivel de notoriedad de Belaunde Lossio habría hecho imposible esto sin necesidad de provocar grandes debates públicos. Las inmunidades solo pueden ser concedidas a personajes anónimos que asumen riesgos reales por entregar información o evidencias contra alguien más poderoso que él y Belaunde Lossio no parece estar en esta condición. Aun así, imaginemos a Belaunde Lossio  pidiendo a sus abogados negociar algo a su alcance, como una disminución de condena contra la entrega de evidencias. Para que la oferta pueda ser tomada en serio, las evidencias ofrecidas habrían tenido que ser útiles para cerrar un caso contra alguien más importante que él o tendrían que permitir recuperar fondos públicos lavados por alguna organización que, evidentemente, no haya liderado él mismo. Si se trataba del Caso César Álvarez, el primero en su agenda con la justicia, el acuerdo podría haber parecido innecesario, porque el caso está casi completo. Pero si se trataba de recuperar fondos públicos habría sido absurdo que Salas, formado por Julio Arbizu en recuperaciones, se niegue a respaldar las negociaciones.

Sin una oferta sobre la mesa la discrepancia del 25 de noviembre sería inexplicable. Una buena oferta en la mesa la habría hecho imposible. Dado que la discrepancia es pública, debemos concluir que estamos ante la presencia de una oferta discutible. Los casos notorios como este no autorizan proceder en estas condiciones. Pero una oferta discutible mostraría a un Belaunde Lossio puesto en condiciones de negociar. Entonces lo que correspondía era subir la vara del requerimiento, no intentar forzar un acuerdo discutible ni patear la mesa y hacerlo imposible. Entonces ni siquiera buscando un escenario en que la escena sea sensata resulta aceptable el desenlace.

Para discutir colaboraciones, las ventanas deben estar cerradas y la mesa ubicada en el lugar que corresponde (la fiscalía, para ser exactos). La cuestión a resolver en estos casos nunca pasa por la identidad del solicitante (por definición todo solicitante es incómodo desde cierto punto de vista), sino por la utilidad de la evidencia que pone sobre la mesa. No deberíamos estar hablando de esto, pero ya que los señores Salas y Figallo hicieron pública la cuestión, cabe preguntarles: ¿Qué ofreció Belaunde Lossio, en realidad? Si la respuesta fuera “nada”, entonces señores, lamentaría concluir que merecen, ambos, regresar a sus casas.

Publicado en El Comercio el 22 de diciembre del 2014